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13 de julio de 2013

Bicentenario Liberación Zaragoza 1813 - 2013

El sábado 6 de julio la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Zgz, participo en los actos programados con motivo del Bicentenario de la Liberación de Zaragoza 1813 - 2013.
Por la mañana cinco voluntarios con la PC9, colaboraron en el desarrollo de la Ruta Fotográfica en un recorrido, que partiendo de los jardines de la Aljafería, discurriría por el centro de la capital, hasta llegar al puente sobre pontones, instalado por la Compañía de Puentes del Regimiento de Pontoneros y Especialidades  de Ingenieros, nº 12, sobre el río Ebro entre la arboleda Macanaz y el Club Náutico. Durante el trayecto los voluntarios fueron controlando el tráfico rodado en aquellos lugares por donde pasaban los más de ochenta fotógrafos, que divididos en dos grupos realizaban su trabajo, “fotografiar”, al tiempo que la organización les explicaba algunos detalles de esos rincones señalados, para esta ruta fotográfica, dedicada a los Sitios de Zaragoza.
Por la tarde la cosa se complico y lo que debería haber sido un tranquilo servicio de acompañamiento por las calles del Arrabal con los recreacionistas de época, se convirtió en preventivo obligado, al observar el flujo de personas, accesos y horarios del puente sobre pontones del Ebro. A eso de las 21:00 horas, con el horario prorrogado hasta las 23:00 horas (horario apertura y cierre de tarde, 18:00 a 21:00), el puente quedo abandonado a excepción de los encargados de contar las personas que accedían al mismo (sin aforo reconocido - “supongo por eso de las 50t que podía soportar”), ya que cumpliendo horario, el personal militar y voluntarios de Zaragoza dieron por concluido su servicio a las 21:00 horas.
De todos es sabido las características técnicas y para que sirven este tipo de puentes, “o no”. Por eso mismo habría que haber cuidado más, esos accesos para nada accesibles a personas con problemas de movilidad reducida, a no ser que contaran con la inestimable ayuda de familiares, amigos o  como es el caso de los propios militares, que se emplearon a fondo en este menester de complicadas maniobras, durante todo el día, ayudados por también, los compañeros voluntarios de Zaragoza.
Ya por la tarde se vieron que los pasos a orilla, desnivel aparte, tampoco eran de lo más acto para sorprendidos y despistados, que a falta de alguna vigueta más (entre 2 y 4), no disponía de barandilla - pasamanos perimetral, a excepción de un par de maromas un tanto alejadas, a modo de improvisado quitamiedos.
La falta de medios pasivos de seguridad como aros salvavidas también fue comentada por la particularidad del lugar y asistencia de público.

El paso por el centro del puente se encontraba perfectamente delimitado y obligado, con la única salvedad en aquellas zonas, atendidas en horario de permanencia por el personal militar en coincidencia con el atraque de las lanchas rápidas para la típica foto recuerdo. Encomienda que asumimos los voluntarios de protección civil, la de mantener expeditos los pasillos de seguridad a ambos costados del puente.
Y por si esto hubiese sido poco, la prolongación de horario, planteo nuevos problemas de visibilidad que se resolvieron, primero con linternas y más tarde con la incorporación de un grupo electrógeno que  ilumino la orilla de la margen izquierda.
Pequeñas medidas para tamaña dispersión. Ni que decir tiene que los recreacionistas se las tuvieron que arreglar durante el recorrido sin nosotros, aplicados como estábamos sobre el puente. Aunque coincidimos con ellos en el mismo, cuando la fortuna les llevo hasta él, para descargar varias salvas de fusilería ante el desconcierto propio y ajeno por mantener el llamado perímetro de seguridad. “Pasar, pasaron; abriendo fuego como ya lo hicieron doscientos años atrás, aquel 9 de julio, el Regimiento de Voluntarios de Aragón” .
Complicada, fue pues, la tarde - noche que transcurrió sin más incidencias que las aquí constatadas a excepción  del accidente acaecido a un fotógrafo amigo, cuando se encontraba en el puente, siendo necesario su traslado a un centro hospitalario para su observación.
El operativo contó en un principio con seis voluntarios, uniéndose cuatro más al termino del servicio del Anfiteatro y otros dos del retén de noche. En total doce voluntarios con los vehículos; PC6 - PC9 y PC10.  

Dossier Bicentenario Liberación Zaragoza