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25 de febrero de 2013

Esta bici está mal estacionada - Unidad Ciclista AVPCZgz.

Cálamo fotográfico
La Unidad Ciclista, formada por voluntarios de Protección Civil, 'patrulla' por Zaragoza para ayudar a los usuarios de bicicletas y advertirles en caso de que cometan imprudencias o no respeten la ordenanza.
Heraldo de Aragón - J. L. Gaona 20130225.- Tenga cuidado con dónde aparca su bicicleta, porque si no respeta la ordenanza podría encontrar en su manillar una sanción (moral) de la Unidad Ciclista, un grupo de Protección Civil formado por voluntarios que los fines de semana y días festivos circula por Zaragoza para asistir a los usuarios de este medio de transporte, aconsejarles y advertirles en caso de que cometan imprudencias o no respeten las normas estipuladas.
Son 14 ciclistas que se desplazan en bici por las zonas más transitadas por estos vehículos, como los carriles bici o los parques de la capital aragonesa, y realizan labores de asistencia -sanitaria y mecánica- para ayudar a los ciclistas que hayan sufrido alguna caída o avería. Además, y gracias a un acuerdo de colaboración con el área de Servicios Públicos del Ayuntamiento, difunden la Ordenanza de la Bicicleta e informan y advierten a los zaragozanos que la incumplen.
“Esta bicicleta está mal aparcada”, reza la 'multa' que colocan en aquellas que han sido atadas a un árbol u otro mobiliario urbano entorpeciendo el tránsito peatonal o existiendo un espacio acondicionado para ese fin en un radio de 75 metros. “Hay mucha gente que, por desconocimiento, comodidad o imprudencia incumple las normas, así que nosotros vamos amablemente y le explicamos qué es lo que ha hecho mal”, asegura Víctor García, coordinador de la Unidad Ciclista.

Muchas infracciones
“Al principio se piensan que les vamos a multar e intentan poner excusas, pero cuando les decimos que no es así se suelen tomar muy bien nuestros consejos”, asegura este miembro de Protección Civil, quien todavía ve muchas infracciones: “Las más comunes son aparcar la bicicleta en lugares inadecuados, no obedecer las señales semafóricas, no respetar a los peatones o circular a una velocidad inadecuada por las aceras en las que está permitido. También hay bastantes padres que llevan a los niños en la sillita sin casco, cuando es obligatorio”.
Sin embargo, García asegura que muchos aprenden la lección y prometen no volver a cometer dicha infracción: “Los miembros de la Unidad Ciclista solo advertimos, pero la próxima vez puede ser un agente el que los vea y les acabe multando”. Además de circular por toda la ciudad, estos voluntarios también suelen establecer 'puntos de control' en las zonas más conflictivas, como el eje del tranvía o cruces de carriles bici con zonas peatonales o de circulación de vehículos.
Advertencias a peatones y conductores
Además de aconsejar y advertir a los ciclistas, este grupo realiza labores similares con los conductores y peatones que comparten espacio con las bicicletas. “Si vemos algún coche que ha estacionado sobre un carril bici o lo ha invadido le dejamos una nota en la que le sugerimos que no vuelva a hacerlo”, explica Víctor García, quien también dialoga con los peatones: “Igual que 'amonestamos' a los ciclistas que invaden los espacios peatonales, advertimos a los viandantes que pasean por el carril bici, en la mayoría de las ocasiones por despiste”.