
Al menos 350 fallecidos y más de 1.000 heridos, según el Instituto Nacional de Defensa Civil.
Edificios destruidos, carreteras destrozadas y personas durmiendo a la intemperie en la oscuridad, ya que el movimiento telúrico acabó con el fluido eléctrico.
Un equipo de Bomberos Unidos sin Fronteras, por al menos cuatro guías con perros especializados en la localización de personas bajo los escombros, diez especialistas en rescate --ocho andaluces y dos de Madrid--, un médico y un enfermero, así como los dos bomberos aragoneses, partirán esta noche con destino a ICA, llevando en torno a 2.000 kilogramos de material, instrumentos de desescombro y dispositivos de iluminación que hagan posible el trabajo nocturno.
