Ayer sábado, se batió un nuevo record de visitas, 83.646 personas pasaron por los tornos de entrada de la Expo; filas interminables, agotadoras esperas, calor, aglomeraciones y empujones, no pudieron con la capacidad de resistencia de los visitantes “defensores sin lugar a dudas de la Expo Zaragoza 2008”. (El aforo protocolario máximo previsto esta en 60.000 visitantes en un mismo momento) La enorme afluencia de este sábado ha provocado que, durante el recorrido del espectáculo del Circo del Sol "El despertar de la Serpiente" por la Avenida 2008, el público que lo estaba viendo se haya unido a las enormes colas de los pabellones más cercanos a Plaza Aragón, generando un embotellamiento que ha impedido moverse a decenas de personas durante varios minutos. Tras tantas horas de esperas y altas temperaturas, ha sido inevitable que se diera más de un empujón y grito en el tumulto.
Los empleados de la Expo, encargados de abrir el paso al desfile de comparsas de moros y cristianos en la Avenida 2008 del recinto, se emplearon afondo con educación, buenas formas y mucha paciencia, indicando al público donde podía colocarse para ver el desfile. Cientos de visitantes de todas nacionalidades, algunos vestidos al uso, contemplaban sorprendidos desde las pasarelas este singular espectáculo. La representación de la comparsa de moros y cristianos de la localidad alicantina de Sax, hermanada con Alagón desde hace más de 40 años fue francamente emocionante al igual que los integrantes del dance de Alagón.


Ayer la Avenida 2008 de la Expo Zgz, se lleno de fuego y humo al paso de la Compañía itinerante Xarxa Teatre (España), con su brillante espectáculo El Foc del Mar. Centenares de personas siguieron la coreografía músico – pirotécnica de los participantes a lo largo de la avenida central hasta llegar a la Plaza de Aragón, donde tuvo lugar una espectacular Nit de Foc. El lugar estaba vallado y protegido por los bomberos de Zgz, que solo tuvieron que intervenir, al finalizar el espectáculo, apagando el rescoldo de la hoguera, ya que el viento dominante, lanzaba una fina lluvia de pavesas entre la boira con olor a pólvora que inundaba la plaza.






